La Embajada de Estados Unidos en Colombia expresó un contundente rechazo a las reiteradas amenazas del ELN, al que señaló de continuar con el narcotráfico, los ataques y el abuso contra el pueblo colombiano.
“Desde la Embajada de Estados Unidos expresamos nuestro contundente rechazo a las reiteradas amenazas del grupo narcoterrorista ELN, que continúa con el narcotráfico, los ataques y el abuso del digno pueblo colombiano”, se lee en un comunicado oficial.
La sede diplomática cuestionó que este grupo guerrillero pretenda presentarse como defensor de los derechos de los colombianos, cuando, según indicó, las consecuencias de sus acciones recaen nuevamente sobre la población civil. Afirmó que, como ha ocurrido en otras ocasiones, será el mismo pueblo el que sufrirá los efectos.
La representación estadounidense reiteró su firme apoyo al Gobierno Nacional, a la Fuerza Pública y a todos los colombianos que enfrentan a los grupos armados ilegales. También ratificó su respaldo a la defensa de los valores democráticos compartidos, en el marco de la lucha contra estas organizaciones.
El pronunciamiento se produjo en respuesta a un anuncio previo del ELN, en el que informó que adelantaría un paro armado por 72 horas en rechazo a lo que consideran un “plan neocolonial” del gobierno de Donald Trump.
Se conoció un comunicado del ELN en el que el grupo armado anunció un bloqueo armado de 72 horas, protestando “contra las amenazas de intervención imperialista”, que calificó como una nueva fase de un plan neocolonial orientado a profundizar su presencia en territorios de América Latina y el Caribe.
El grupo armado también expresó su rechazo a lo que describió como injerencia de tropas del Ejército de Estados Unidos cerca del territorio colombiano, en un contexto que relacionó con las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela. Este señalamiento fue incluido como parte central del comunicado.
Adicionalmente, el ELN sostuvo que la “injerencia del imperialismo norteamericano” buscaría intensificar el saqueo de bienes naturales y riquezas nacionales, y aseguró que continuará oponiéndose a ese despojo. En ese marco, se definió como una organización que lucha por la defensa de la vida.
Finalmente, el grupo criminal señaló que el paro armado también pretende rechazar la participación del gobierno norteamericano en decisiones relacionadas con Colombia.
Según indicó, las decisiones sobre el país deben tomarse internamente y no en Washington, motivo por el cual decretó el nuevo paro de 72 horas. La medida fue anunciada oficialmente por la organización en el mismo comunicado difundido públicamente como parte de su pronunciamiento político reciente.

