En peregrinación y eucaristía, la comunidad del barrio Pescaíto, lugar del primer asentamiento afro de Santa Marta, elevó al cielo sus oraciones por la unión de todas las culturas que, durante más de 500 años, han coexistido y convivido en este territorio.
Durante la homilía, monseñor José Mario Bacci, Obispo de la Diócesis de Santa Marta, destacó la importancia de reconocernos con alegría en la diversidad:
“La Diversidad Étnica que celebramos hoy no nos separa, nos enriquece. La Iglesia samaria sigue siendo un lugar abierto donde cada cultura puede decir con libertad: Dios camina con nosotros”, expresó el alto prelado de la Iglesia Católica samaria.
De otro lado, en el marco del compromiso pastoral con la inclusión y el reconocimiento de la diversidad cultural, la Pastoral de Etnias de la Diócesis de Santa Marta, a través de su delegado, el presbítero Francisco Ortega Fernández, ha participado activamente en dos espacios de diálogo y fortalecimiento con las comunidades indígenas y afrodescendientes del departamento del Magdalena.
Con el propósito de apoyar a los hermanos negros, afrodescendientes, raizales y palenqueros (Narp), el padre Francisco Ortega participó en el lanzamiento del desarrollo de las políticas públicas para estas comunidades en el Magdalena.
El evento, realizado en la Institución Educativa Etnoeducativa Cristo Rey, contó con el apoyo de la Alcaldía de Santa Marta, a través de la Secretaría de Promoción Social, y reunió a líderes e integrantes de asociaciones como Afrosamag Caribe, Kumkumbamana, Afrocampesina Nuevo Renacer del Campo, Afro Susana Torres, Afro Son, Unidad Afro, Asociación Raíces, Afro Masinga, Afrocolombiana Rivaba y la Fundación Rekatá ma Balore.
Estas comunidades han decidido unirse para impulsar el desarrollo integral de sus poblaciones, fortalecer su identidad cultural y promover políticas que dignifiquen sus raíces y contribuyan al bienestar común.
En el marco del Mes de la Celebración de los Pueblos Indígenas, la Pastoral de Etnias también participó en el conversatorio sobre cultura, costumbres y tradiciones ancestrales, realizado en el auditorio del Sena – Centro de Logística y Promoción Ecoturística del Magdalena.
Durante el encuentro, representantes de las comunidades Arhuaca, Kogui, Wayú y Chimila compartieron con aprendices, funcionarios y contratistas del Sena valiosas reflexiones sobre el cuidado del medio ambiente, la preservación de la vida y la importancia de mantener viva la cultura y las tradiciones ancestrales.
El diálogo permitió reconocer el legado espiritual y ecológico de los pueblos originarios, quienes enseñan con su ejemplo la armonía entre el ser humano y la madre naturaleza, y la necesidad de rescatar la sabiduría heredada de los antepasados.
Con estas acciones, la Diócesis de Santa Marta reafirma su compromiso de acompañar y promover la participación activa de las comunidades étnicas en la vida social y pastoral del territorio, fomentando la comunión, el respeto y la esperanza en el marco del Año Jubilar 2025 y de los 500 años de la ciudad de Santa Marta.

