En la noche de ayer, el Departamento Administrativo de Sostenibilidad Ambiental Dadsa realizó operativos contra el exceso del ruido a ‘chivas rumberas’ en atención a las múltiples quejas por parte de los samarios.
Durante el desarrollo del control y vigilancia a este tipo de vehículos, delegados de la autoridad ambiental impusieron comparendos y ejercieron suspensión temporal de actividades, con el fin de generar conciencia colectiva sobre la contaminación auditiva que generan los altos decibeles.
“Algunas chivas rumberas están generando 78 decibeles, las cuales está incurriendo la norma, debido a que la Ley 2450 establece un máximo de 55 en nivel permisible de emisión de ruido”, afirmó un delegado del Dadsa.

