Con un ambiente lleno de patriotismo y alegría, se celebró el desfile militar del 20 de julio en Santa Marta.
Cientos de samarios se volcaron a las calles del centro histórico para conmemorar el Día de la Independencia de Colombia, pero fueron los niños quienes más disfrutaron del espectáculo.
Ataviados con prendas alusivas a la bandera tricolor y a los símbolos de la ciudad, los más pequeños se mostraron entusiasmados ante el paso de los uniformados, los vehículos militares y las muestras de destreza de las distintas fuerzas armadas.
«¡Me encantaron los carros de los policías!», expresó emocionada Luciana Pérez, de 7 años, quien agitaba una pequeña bandera nacional.
«Quiero ser soldado cuando sea grande. Me gustaron los tanques que pasaron y cómo marchaban todos igual», comentó Matías Rojas, de 9 años.
Valeria Gómez, de 6 años, no dejaba de sonreír: «Todo era muy bonito. Me gustó cuando pasaron las motos con las luces encendidas».
«Estuve esperando desde temprano para ver los aviones, pero igual me gustaron los camiones grandes», dijo Samuel Ortega, de 8 años.
Por su parte, Isabella Méndez, de 5 años, vestida con una camiseta con los colores de la bandera, aseguró: «Lo que más me gustó fue cuando todos aplaudimos. Sentí que era una fiesta».
El desfile fue acompañado por la Banda de Paz, grupos escolares, veteranos de guerra y representantes de la Armada, la Policía y el Ejército Nacional, quienes recibieron ovaciones por parte del público.
Santa Marta vivió así una jornada de unión y orgullo patrio, donde el fervor de los más pequeños se convirtió en el alma de la celebración.

