El río Magdalena continúa erosionando la vía que comunica con Guamal, mientras la espera por recursos se prolonga.
Habitantes de la vereda Lobato, en el municipio de San Sebastián de Buenavista, Magdalena, alzaron su voz de alerta ante el deterioro progresivo de la vía que los comunica con Guamal, como consecuencia de la erosión provocada por el río Magdalena. La situación, que pone en riesgo la movilidad, el acceso a servicios y la calidad de vida de cientos de familias, fue expuesta durante una visita de inspección encabezada por el alcalde Jivanildo Bordeth Meriño.
En compañía de la comunidad y de la presidenta de la Junta de Acción Comunal, el mandatario local recorrió la zona afectada, donde se evidenció el avance preocupante del fenómeno erosivo. Allí se realizó una reunión comunitaria que derivó en la conformación de una mesa de trabajo para impulsar soluciones institucionales. “Invitamos al Gobierno Departamental y al Gobierno Nacional para que nos apoyen con la consecución de los recursos necesarios para la asignación presupuestal de un proyecto que ya fue viabilizado por la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo”, manifestó el alcalde.
El proyecto en cuestión contempla la construcción de un muro de protección para frenar la erosión en el sector de Lobato y ya cuenta con viabilidad técnica y jurídica. Sin embargo, los recursos que superan los 24 mil millones de pesos aún no han sido asignados. “He estado en varias oportunidades en Bogotá visitando la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, pero no hemos logrado obtener respuesta. “Esperamos que el doctor Carlos Carrillo y el presidente Gustavo Petro puedan ayudarnos a sacar adelante esta solución definitiva para un problema que nos afecta desde hace más de 14 años”, agregó Bordeth Meriño.
Desde la comunidad, la lideresa Doris Torres Cárdenas, presidenta de la Junta de Acción Comunal de Lobato, también hizo un llamado enérgico: “No son solo unos metros, ya son kilómetros los que se han perdido desde hace 18 años. Esta obra no puede ser financiada con recursos municipales; se necesita apoyo nacional. No esperemos a que ocurra un desastre, a que se pierda por completo la carretera y se inunden la vereda, los corregimientos y el municipio entero”.
La emergencia no solo afecta a Lobato y San Sebastián de Buenavista, sino que compromete la comunicación terrestre con el municipio de Guamal y el bienestar de miles de personas en la región. Las autoridades locales insisten en que el tiempo apremia y que una respuesta efectiva por parte del Gobierno Nacional es clave para evitar una tragedia anunciada.

