Este Viernes Santo, desde muy temprano, propios y visitantes se dispusieron a participar del Santo Viacrucis organizado por la Catedral Basílica de Santa Marta y la Parroquia Nuestra Señora del Carmen en el barrio Pescaíto.
El punto de encuentro fue a las 6:00 de la mañana en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen para partir de allí hacia la Catedral, donde se rememoró el camino de la cruz y en cada estación del Viacrucis se hacía la correspondiente lectura con la participación activa de la comunidad que apoya siempre este acto de fe.
De esta forma, la iglesia católica samaria se unió en duelo para conmemorar la Pasión y Muerte del Señor, que aun en la cruz perdonó a sus verdugos y dio la vida por el perdón de los pecados de la humanidad.

“Veneremos este acto de amor de Dios Padre con toda la humanidad, siendo recíprocos y fuertes ante las tentaciones para llevar una vida de acuerdo con sus designios”, es la invitación que nos hizo la Diócesis de Santa Marta, bajo el liderazgo del señor Obispo, monseñor José Mario Bacci Trespalacios.
Desde muy temprano los fieles devotos acompañaron la procesión del Santo Viacrucis, organizado por sus respectivas parroquias.
Centenares de feligreses hicieron el recorrido de cada una de las estaciones, invocando a Dios Todopoderoso por su intersección en sus vidas y especialmente por la paz de Colombia.
En este día recordamos cuando Jesús muere en la cruz para salvarnos del pecado y darnos la vida eterna. Los representantes de la Iglesia Católica leyeron la pasión de Cristo en la liturgia de la Adoración a la cruz. Y por ello, este día no se celebró la Santa Misa.
En todas las iglesias, las imágenes se cubren con una tela morada al igual que el crucifijo, y el sagrario está abierto en señal de que Jesús no está. Este día, se recomienda ayunar, no comer carne y la abstinencia.
Se reza el Viacrucis y se medita en las Siete Palabras de Jesús en la Cruz. Esta costumbre viene desde finales del siglo V, cuando los cristianos en Jerusalén, se reunían por la mañana del Viernes Santo a venerar la cruz de Jesús. Volvían a reunirse al empezar la tarde para escuchar la lectura de la Pasión.
El acto de hacer el Viacrucis es una manera de recordar la pasión de Jesús y de revivir con Él y acompañarlo en los sufrimientos que tuvo en el camino al Calvario. Se divide en catorce estaciones que narran, paso a paso, la Pasión de Cristo desde que es condenado a muerte hasta que es colocado en el sepulcro.

El Viacrucis se reza caminando en procesión, como simbolismo del camino que tuvo que recorrer Jesús hasta el Monte Calvario.

