La empresa viene siendo presionada para pagar extorsiones en los lugares donde opera. En peligro los pagos de Prosperidad Social.
El Gobierno quedó contra las cuerdas y se verá a ciegas para pagarle el subsidio económico a millones de colombianos, tras el cierre de más de 3 mil puntos de Supergiros, la empresa contratada para tal fin.
El cierre de los puntos de Supergiros obedece a las amenazas del Clan del Golfo, los cuales han dejado una empleada asesinada y otros funcionarios más heridos.
En el fin de semana hubo tres ataques uno en el Carmen de Bolívar, donde hombres armados dispararon contra establecimientos para forzar su cierre.
EL MODUS OPERANDI
Las trabajadoras de los puntos de Supergiros han narrado cómo grupos de dos o tres individuos llegan a los puntos y ordenan el cierre inmediato bajo presión.
El Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), mediante intimidaciones y actos violentos, ha ordenado la suspensión de actividades en los departamentos del Atlántico, Bolívar, Sucre, César, Magdalena y La Guajira. Esta situación se desató después del asesinato de Marlen Fernanda Mozo, trabajadora de SuperGiros en Bosconia, Cesar, el pasado 4 de noviembre.
EL IMPACTO
El impacto de esta situación es severo, no solo para la empresa, sino también para las comunidades que dependen de sus servicios. SuperGiros, que presta servicios de giros, pagos de servicios públicos y actúa como corresponsal bancario, opera en muchas zonas apartadas del país, donde estas actividades son esenciales para la economía local.
Pero además, millones de personas que reciben el subsidio económico del Gobierno a través de Prosperidad Social están veremos ya que estas entregas se hacen a través de los puntos de Supergiros.
ATAQUES EN EL FIN DE SEMANA
Dos sedes de la empresa Supergiros en el departamento colombiano del Atlántico fueron atacadas durante el fin de semana es decir, los días 23 y 24 de noviembre, en hechos que le fueron atribuidos a la banda criminal Clan del Golfo, a los que se suma al asesinato de una funcionaria a principios de mes en Bosconia en el Cesar .
El primero de los ataques ocurrió en el municipio de Luruaco, donde desconocidos tirotearon a una empleada de Supergiros, empresa dedicada principalmente al envío de dinero, cuando estaba trabajando en una de las sedes de la compañía.
La mujer, según las autoridades locales, está internada en un hospital de la zona con pronóstico reservado.
Igualmente fue tiroteado un local de la compañía en Barranquilla, la capital departamental del Atlántico.
LLAMADO DE LA DEFENSORÍA
La Defensoría del Pueblo condenó los ataques y resaltó que la mayoría de las empleadas afectadas son mujeres, quienes han quedado expuestas a graves riesgos. A través de su cuenta en X, la entidad hizo un llamado urgente a las autoridades para que refuercen las medidas de seguridad y frenen la violencia de los grupos armados en esta región del país.
“Rechazamos el constreñimiento de grupos armados ilegales que afectan el derecho al trabajo y la vida de quienes operan puntos de atención de Supergiros, en su mayoría mujeres. Es urgente tomar medidas contundentes para frenar este accionar”, expresó la Defensoría.
A pesar del apoyo brindado por las fuerzas de seguridad, el accionar de estos grupos al margen de la ley se ha intensificado en las últimas horas, lo que sigue poniendo en peligro tanto a los empleados como a los clientes de SuperGiros. En departamentos como Atlántico y Cesar, la situación se ha tornado crítica, pues el temor generado por los ataques limita la posibilidad de reanudar las operaciones.
La empresa, mientras tanto, ha solicitado mayor respaldo del Estado para garantizar las condiciones necesarias que permitan a los puntos reabrir y restablecer los servicios.
La continuidad de esta problemática no solo afecta el derecho al trabajo, sino que también pone en jaque la estabilidad económica de miles de familias en la región Caribe.
Estas acciones “afectan el derecho al trabajo y la vida de quienes operan puntos de atención de Supergiros, en su mayoría mujeres. Es urgente tomar medidas contundentes para frenar este accionar”, expresó la Defensoría en la red social X.
“Las amenazas, que se extienden además a algunos municipios de Montes de María (Bolívar), provienen aparentemente del Clan del Golfo. Se dirigen contra una empresa que hace pagos de rentas ciudadanas del Gobierno a población vulnerable y cuya mayoría de trabajadoras son mujeres”, ahondó la defensora del pueblo, Iris Marín.
Agregó que si las sedes de Supergiros “no abren mañana y no se hacen estos pagos, muchas personas adultas no accederán al subsidio”, que “en ocasiones es el único ingreso con el que cuentan las personas beneficiarias”.
ASESINATO DE FUNCIONARIA
El pasado 4 de noviembre fue asesinada la trabajadora de Supergiros Marlen Mozo, en el municipio de Bosconia, en el departamento de Cesar.
Tras cometer el asesinato, el sicario dejó un panfleto, firmado por el Ejército Gaitanista de Colombia como también se hace llamar el Clan del Golfo, que decía: “Les hacemos llegar este mensaje a todos los Supergiros de Bosconia y sus alrededores. Tienen que estar cerrados, al no acatar las órdenes tendrán que sufrir las consecuencias”.
Con lo que no contaba el asesino es que se desplegó una enorme cacería en su contra con el apoyo de la comunidad. Su escondite fue revelado a la Policía y lo abatieron. La comunidad prometió seguir apoyando a las autoridades y denunciando la guarida de estos asesinos.
Días más tarde, personas enardecidas fueron hasta la tumba del sicario y la quemaron.

