Empresarios que debían viajar a Bogotá y otras ciudades tuvieron que alquilar lanchas para que los transportaran por mar hasta la playa del aeropuerto o coger una mototaxi con equipaje y todos para que el vuelo no los dejaras.
Los controles a los vehículos particulares fueron restringidos para facilitar la movilidad y a pesar de ello, era mayor la demanda que la oferta de transporte que había en la ciudad
En general se puede decir que la ciudad, funcionó a media, el centro sin la circulación de taxis estaba prácticamente solo y los mototaxistas prestando el servicio. Las carreras desde los barrios hasta el centro la cobraban entre 12 y 15 mil pesos.
LA ORDEN DEL ALCALDE
Hacia las 10:00 de la mañana con la orden impartida por el alcalde Carlos Pinedo Cuello al Comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta a través de su cuenta X, de levantar los bloqueos pero no, todo siguió igual.
“Valoramos y respetamos el derecho a la protesta, pero es esencial que se ejerza sin afectar el bienestar de la comunidad”, dijo el mensaje colgado por el funcionario en su cuenta X.
300 AGENTES EN EL CONTROL
La Policía Metropolitana de Santa Marta desplegó un contingente de 300 uniformados para garantizar el orden y la seguridad durante la jornada de paro convocada por los taxistas en el Distrito. La movilización policial fue parte de un operativo diseñado para minimizar posibles disturbios y asegurar que las manifestaciones se desarrollarán dentro del marco de la ley.
La jornada de paro, que tuvo varios puntos de concentración entre ellos la glorieta de Mamatoco, La Piragua, el sector de Tres Cazuelas, Bomba Zuca, La Lucha y la vía del Ziruma, fue organizada por los taxistas con el propósito de exigir la regulación de aplicaciones de transporte. La decisión de parar labores afectó significativamente el transporte en la ciudad, generando preocupaciones entre los residentes y los usuarios habituales de los servicios de taxi.
LO QUE DIJO LA POLICÍA
El comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta, coronel Jorge Bernal, afirmó que el despliegue de personal tenía como objetivo garantizar la seguridad de todos los ciudadanos, así como asegurar el derecho de los manifestantes a expresar sus demandas de manera pacífica.
«Nuestra presencia es fundamental para mantener el orden y prevenir cualquier tipo de altercado. Estamos comprometidos con el respeto a los derechos de todos los involucrados, mientras aseguramos que la ciudad siga funcionando de manera segura», comentó el coronel Bernal.
Durante la jornada, se observaron patrullas y puntos de control en diferentes áreas estratégicas de la ciudad, especialmente en zonas donde se concentraron las manifestaciones. La Policía Metropolitana también trabajó en coordinación con otras entidades locales para asegurar que el tránsito y la seguridad pública no se viesen comprometidos.
A pesar de la magnitud del paro, las autoridades reportaron que no se produjeron incidentes graves ni enfrentamientos significativos. Los manifestantes, por su parte, llevaron a cabo una protesta mayormente pacífica, con algunos bloqueos temporales en calles principales y vías de acceso a la ciudad.
El paro se extendió a lo largo del día. Las autoridades locales, junto con representantes de los taxistas, se han comprometido a abrir un canal de diálogo para abordar las preocupaciones planteadas y buscar soluciones que beneficien tanto a los trabajadores del sector como a los usuarios del transporte público.
«El operativo de seguridad finalizó sin incidentes mayores, y la Policía Metropolitana de Santa Marta destacó la colaboración de los ciudadanos y de los manifestantes, lo cual contribuyó a una jornada de paro relativamente tranquila», finalizó el coronel Bernal.

