Dayana Portillo Viana, de profesión Psicóloga y empresaria de bienes raíces, es una ‘súper mamá’, le ha correspondido ejercer los roles de madre y padre a la vez, con su hija Alejandra Rincón Portillo, su máxima inspiración y a quien por cariño le dice ‘Ponky’.
¿Qué es lo que más valora de su hija y que la hace sentir una madre orgullosa?
“Lo que más valoro en ella es su inteligencia emocional, su manera de ver el mundo y su carisma”.
¿Qué ha sido lo más difícil de su rol de madre y como ha tratado de superarlo?
“Yo vivía en Bogotá con mi esposo, antes de que Alejandra naciera, se sospechó que algo pasaba y no se sabía que podría ser, en ese momento nuestra vida como padres y como pareja cambió, me concentré en muchos exámenes médicos, 15 días después Alejandra nació, estaba muy complicada de salud, nació con pocas probabilidades de vida, y yo más que nunca me aferré a Dios. Le supliqué que me la regalara, que me permitiera ser su madre, y empecé a ver los milagros, a los 21 días salió el resultado de los exámenes y se confirma su condición: Síndrome de Down, fuimos a casa y la vida se volvió entre hospitales, muchos médicos de todas las especialidades, y se despertó un mi un gran instinto materno, un hermoso deseo de proteger su vida y de amarla. Le prometí a Dios y a mí misma que haría de ella una gran mujer y una excelente persona, que cuidaría de ella como lo haría cualquier madre amorosa y que nunca me avergonzaría de su condición.
Alejandra hoy tiene 18 años, es una joven con muchas cualidades y talentos, que le demuestra al mundo que su vida tiene un propósito personal que se irradia a otros como fuente de inspiración.
El junio se graduará de Bachiller en el Bureche School de Santa Marta, donde ha estudiado desde el jardín infantil con adecuaciones curriculares que hoy se llaman ajustes razonables, articulándose el colegio, el centro de terapias de su EPS y nosotros como familia.
Me siento muy orgullosa de sus ganas de aprender, muchos tienen todas las condiciones dadas para aprender, pero no tienen las ganas como ella”.
Según su experiencia de vida, ¿cómo debe ser la madre ideal?
“Una madre ideal es una madre que ame pero que también ejerza disciplina, que no solo en mi caso que hago los dos roles de madre y padre, sino que cada madre también sea exigente y amorosa. Los roles hoy se comparten y hacen que nuestros hijos crezcan más fuertes emocionalmente. Más preparados para la vida. Una madre ideal es una madre que aunque tenga miedo de soltar, permita soltar a su hijo para que desarrolle un propósito de vida, un propósito propio. Una madre que le hable a sus hijos de Dios y que eduque con fuertes principios éticos y morales”.
¿Considera que las nuevas generaciones no están preparadas para ser madres y por qué?
“Consideró que yo no estaba preparada para ser madre, pero si estamos preparados para la vida. Todos hemos tenido referentes de madres, todos tenemos una, entre ese referente y de nuestras experiencias personales podemos decidir que madre quiero ser, cada persona tiene la libertad de decidir quién quiere ser, el crecimiento personal es un trabajo duro, pero es necesario para poder dar a los demás en este caso a nuestros hijos cada vez, una mejor versión de nosotros mismos”.
¿Cuál es su consejo para las madres magdalenenses en esta fecha especial?
“Que seamos madres presentes en las vidas de nuestros hijos, que los cuidemos y protejamos y que nos comprometamos con nuestro crecimiento personal para dar a ellos lo mejor que podamos ser”.
¿Cómo acostumbra a celebrar el Día de las Madres?
“Desde que Alejandra era bebé, yo empecé a enseñarle que todos los días son importantes y todos los días le decimos a las personas que las amamos con palabras y acciones, pero que habían días más importantes como el Día de la Madre y que lo primero que se hace ese domingo es ir a la Santa Misa a agradecer a Dios y a la Madre de las Madres: La Virgen María, y lo segundo estar juntas en familia, donde me da un regalo y lo más importante: una carta escrita por ella misma y unas sentidas palabras donde me expresa todo su amor, es el mejor regalo que recibo en esta fecha especial, porque mi hija es mi máxima inspiración”.

