El Parque Natural Sierra Nevada de Santa Marta les tiene frenado el desarrollo de un proyecto turístico de descanso para huéspedes en el sector de Marquetalia, en el kilómetro 71 de la mencionada vía.
POR:
TONNY
PÉREZ MIER
Lo que, para la firma Agraf Industrial SAS, inversionista del interior del país, era el desarrollo de un ambicioso proyecto turístico de descanso para sus huéspedes en la Troncal del Caribe, bajo la sombra y el apacible clima de la Sierra Nevada de Santa Marta, se ha convertido en su peor pesadilla.
No han podido desarrollar su proyecto hace más de 15 años que iniciaron este sueño, sino, que ahora no pueden vender para recuperar la inversión, porque supuestamente fueron objeto de un engaño, ya que quienes les vendieron el predio con el visto bueno de la Alcaldía de ese entonces, no les advirtió que se trataba de una zona perteneciente al Parque Natural Sierra Nevada de Santa Marta.
Ahora, en vista que no pueden construir ni pueden vender; a pesar que a sus vecinos si se les ha permitido la expansión de proyectos turísticos, han recurrido a los estrados judiciales para rescatar su plata.
El caso fue puesto a consideración de un juzgado en Santa Marta, el cual determinó trasladarlo al Tribunal Administrativo del Magdalena, donde fue admitida la demanda contra Parque Nacionales Naturales de Colombia, por lo que han considerado una violación de los derechos a invertir en una zona donde se vienen realizando proyectos turísticos similares a los planteados.
Para dirimir el problema se han planteado varias alternativas por parte de los propietarios del lote, donde hasta los Mamos Kogis de la Sierra Nevada de Santa Marta, han intervenido para un arreglo formal, lo mismo que campesinos y vecinos, pero no ha sido posible una solución al ‘cuello de botella’ que se ha registrado.
También han sufrido el cercenamiento del lote, porque a quienes contrataron para cuidarlo, han invadido y ni las autoridades a pesar de los fallos judiciales y visita al predio, han dado para sacarlos de allí, lo que se puede considerar como una ‘componenda’ para que desistan de sus intenciones.
ESTA ES LA HISTORIA
Todo comenzó en el año 2009, cuando la empresa encontró un lote de 18 hectáreas en Marquetalia, kilómetro 71 de la Troncal del Caribe, denominado Prashanti Makrira, del cual se desprendió también un segundo lote identificado como Borinque, para comenzar una nueva unidad de negocio, que fuera sin chimenea.
Se trataba de un pequeño hotel boutique que permitiera un descanso profundo a sus huéspedes rodeado de naturaleza y con la mágica recarga energética que genera observar la Sierra Nevada de Santa Marta en el amanecer. Comenzaba entonces un proyecto y a la vez un sueño por convertir en realidad.
En la Notaría Primera de Santa Marta se firmó la escritura de compraventa con Pedro Rojas León quien se presentó como apoderado de la propietaria, junto con Juan Pinedo, donde se revisó la licencia de desenglobe expedida por el Departamento de Planeación de Santa Marta.
“Licencia que Planeación no ha debido expedir por tratarse de un terreno en inmediaciones de un Parque Nacional, y paz y salvos correspondientes, aparentemente todo en regla y así comenzó a materializarse el sueño. En los meses siguientes se contrató un arquitecto de Bogotá para que diseñara 8 cabañas y una sede de playa, así como también una casa para hospedar familias”, sostuvo el apoderado de la firma, quien prefirió no ser identificado por motivos de seguridad.
Argumenta que meses después salieron los planos y los diseños estructurales y eléctricos para solicitar a Planeación la licencia de construcción del proyecto, la cual fue objetada dado que el predio se encontraba en la zona del Parque Nacional Sierra Nevada de Santa Marta. “Mucha fue la desilusión al saber la noticia ya que se desmoronaba el sueño y se habían invertido cuantiosos recursos en la propiedad y los diseños”.
Ante esta situación concertaron una reunión con los vendedores del predio, quienes prácticamente no respondieron nada con el argumento de que “a ellos también los habían estafado y más bien que si queríamos nos ayudaban a venderlo”, a lo cual respondieron que no serían capaces de engañar con tal de no perder un dinero qué primero estaba su conciencia y su reputación.
Para la seguridad del lote, contrataron en jornada diurna, un vigilante que iba todos los días a hacer labores de conservación y mantenimiento. Un tiempo después, en el 2013, una vecina identificada como Aurora Vásquez, pidió permiso de llevar a pastar a sus semovientes, lo cual aceptaron con el compromiso que aportará al mantenimiento de los cercos, pero meses después tomó posesión de una gran parte del lote.
ULTIMAS DILIGENCIAS
En el transcurso de éstos años se acercaron a Parques Nacionales, le enviaron derechos de petición para que ayudaran, para que hicieran presencia y se percataran del desastre ecológico, lo invasores de los alrededores han alquilado, han construido, hacen fiestas electrónicas de varios días, alquilan carpas, en el predio, etc.
También en la zona aledaña hay varios hoteles boutique y muchas construcciones recientes incluida la del vecino que les vendió. “Convendría mucho que Parques Nacionales se percatara de lo que pasa y aunque entendemos las limitaciones y los tristes eventos que ellos han soportado, ellos son la autoridad más importante en términos ambientales y tienen toda la potestad y soporte del estado. No tuvimos eco con Parque Nacionales aspirábamos a que, así como nos habían entrado en razón a nosotros actuarían nuevamente, inclusive con el vecino que nos vendió que el sí pudo hacer un gran Kiosko cerca de la playa y nada paso”.
Aseguraron que han invertido muchos recursos para hacer respetar su propiedad siguiendo todos los lineamientos de la ley, esperando con paciencia las demoradas decisiones judiciales y realmente sienten que al ser correcto y decente tiene todas las de perder, esa es su realidad.
“Por todo lo anterior se nos ocurrió que ya que estamos muy desgastados son muchos años y muchos gastos, no somos una multinacional, porque no acudir a una Acción Popular que motive al estado a reaccionar y que sean ellos mismos que se encarguen de dar solución a esta injusticia y devastación ambiental, finalmente pagamos muchos impuestos y una de las formas que el estado debe devolver a sus contribuyentes es impartiendo justicia y velando por la seguridad de todos sus habitantes”, advirtieron al hacer referencia a la demanda interpuesta ante el Tribunal Administrativo del Magdalena.

