La situación se ha convertido en un dolor de cabeza para los vecinos de la carrera 35 con 9c y 9b del Barrio Bastidas, aseguran que se encuentran encharcados de aguas residuales, emanando olores fétidos desde dos registros. Quienes transitan en bicicletas o en motos, deben alzar sus piernas para evitar salpicarse.
Dicha emergencia se está presentando de manera constante, sin que la empresa Essmar hoy intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos, trabaje en la solución del problema que está generando un impacto negativo en materia de salubridad para las personas que residen en el mencionado sector.

