La ciudadanía solicita celeridad a las autoridades para que se esclarezca este caso y no se quede en la impunidad como el resto de asesinatos que se han dado últimamente.
El de ayer, fue un día diferente para Santa Marta. Las carreras por las concentraciones políticas con miras a las elecciones del 29 de octubre, se interrumpieron abruptamente, por una noticia que al conocerse le dolió a todos.
Una niña de 10 años, su papá y su abuela, se convirtieron en las nuevas víctimas de esta violencia. Son casos que se encuentran en investigación por parte de las autoridades
Dentro del vehículo Grand Vitara a las 7:30 de la noche del martes, en una trocha que conduce al barrio Ayapel, sector La Paz, quedaron los cuerpos sin vida de Luis Alberto Aarón Viloria, su suegra Piedad Peñaranda de Cuza y la menor Claudia Helena Aarón Cuza, hija del primero y nieta de la segunda, quien alcanzó a llegar con vida a un centro asistencial de la zona, donde posteriormente falleció.
Todos eran familiares de la diputada Claudia Patricia Aarón Viloria, su hermano menor y su sobrina hacían parte de esa triste realidad, víctimas de la insensibilidad de organizaciones armadas al margen de la ley, que no se detienen ante nada con tal de lograr sus objetivos.
Según se conoció la diputada, que siempre había mantenido una estrecha relación con su hermano, al que a diario visitaba y llamaba, se encontraba en una concentración política acompañando a un candidato a la Alcaldía de Santa Marta, cuando fue avisada del hecho.
El caso ha sido lamentado y repudiado por todos los estamentos sociales, públicos y privados de Santa Marta, donde las víctimas gozaban del aprecio de todos, entre estos, de la comunidad universitaria en la del Magdalena donde laboraba hacía mucho tiempo en su área de Cartera.
En las redes sociales no se ha hecho esperar la solidaridad de la gente, que de plano repudia este caso, teniendo en cuenta que entre las víctima figura una menor de edad, que apenas comenzaba a sonreírle la mundo y como tal su vida merecía respeto, que nunca lo tuvieron quienes dispararon sus armas para cegar esas vidas.
PRONUNCIMIENTOS
Muchos gremios y diferentes entidades, lo mismo que los líderes sociales, defensores de los derechos humanos y hasta el gremio de periodistas, se solidarizaron con la familia Aarón Cuza por este lamentable hecho, que se debe investigar a fondo para conocer las circunstancias de tiempo, modo y lugar.
El gremio de periodistas de Santa Marta y el Magdalena se solidarizaron con la colega Claudia Patricia Aarón, a quien conocen como una persona atenta con su familia, que siempre se desvive por sus hermanos a quienes a pesar de vivir en sectores diferentes de la ciudad, siempre que su actividad de diputada se lo permitía los visitaba para intercambiar opiniones sobre la cotidianidad.
Defensores de los derechos humanos, en sus declaraciones a los diferentes medios de la ciudad sobre este caso advirtieron, que los mismos están ocurriendo por la inanición de las autoridades y la falta de una vigilancia permanente por parte de la Policía y demás estamentos encargados de velar y proteger la honra y vida de todos los samarios.
Advirtieron que no es un secreto que a la ciudad le falta más vigilancia por parte de organismos como ka Policía CTI y y del Ejército Nacional que en vez de estar acuartelado debería realizar patrullajes por los diferentes sectores de la ciudad
DOS MASACRES
Dos masacres en la ciudad, en menos de siete días, prenden las alarmas y obliga a las autoridades a replantear sus estrategias para garantizar la seguridad de todos, lo mismo el control de los parrilleros hombres en motocicletas cuando esta actividad se encuentra prohibida.
“Lo cierto de todo esto, es que las masacres y asesinatos selectivos en Santa Marta en sus áreas urbana y rural va en aumento. No se ven los resultados de los planes adelantados por la Policía Metropolitana de Santa Marta, porque todos los días hay asesinatos, los hurtos se han triplicado, ya hasta en la puerta de la casa, lo atracan a uno”, dijo uno de los líderes sociales consultado al respecto.
En general lo que la comunidad samaria quiere es que se diga la verdad con respecto a los asesinatos de Luis Alberto Aarón Viloria, su hija Claudia Helena Aarón Cuza y su suegra Piedad Peñaranda de Cuza, tiroteados el martes por la noche en una trocha que conduce al sector conocido como Ayapel, donde al parecer residían.


