La carrera actoral de Juanita Molina se puede decir que es corta si se cuenta en tiempo, sin embargo, ha trascendido de tal forma que la joven puede demostrar todo cuanto ha logrado en su trabajo a través de la pantalla y que le da un respaldo profesional.
Anteriormente se le vio en producciones interesantes como “La Reina del flow”, “Te la dedico” y “Arelys Henao”, un punto de partida con todos los elementos para situarla en la mira de las nuevas propuestas televisivas que se avecinaban, y así sucedió, la esperaba un protagónico, el mismo que se acompañó del reto de ser por partida doble.
La actriz paisa fue llamada para interpretar a Romina y a Laura, dos gemelas en la nueva novela de Caracol, una experiencia que pocas veces estrena a una joven promesa, no obstante, su profesionalismo fue el encargado de dar el aval que iba logrando casting tras casting.
Las grabaciones ya terminaron y la novela continúa, pese a su enfrentado, Juanita Molina tiene muchas expectativas, toda vez que sale del esquema acostumbrado.
“Romina poderosa” es el proyecto que llegó a la vida de Juanita hace poco menos de un año, y aunque en una primera impresión no pensó que podía quedarse con los personajes, los casting fueron tomando curso al tiempo que ella viajó a España para cursar un taller de actuación, por lo que muchas pruebas se dieron de forma virtual.
El proceso completó diez pruebas exigentes que buscaban ante todo, alcanzar la precisión del personaje, en septiembre llegó la reconfirmación de que el papel era para ella y de inmediato se empezó a trabajar en el mismo.
Juanita llegó a la Universidad a estudiar Comunicación Social, su intención era combinar esas dos pasiones, toda vez que su familia se mostró escéptica ante el tema de la actuación, sin embargo, hoy aclara que de haberse decidido por lo otro, sería la comunicadora más infeliz del mundo.
Al ser un proceso tan intenso, la interpretación de Romina y Laura se convirtió en un verdadero reto para Juanita. “Fueron dos meses que me pusieron a buscar detalles únicos en ambos personajes, los ensayos también demandaron tiempo, los directores escogían escenas más fuertes para que se les perdiera el temor a esos actos dramáticamente exigentes”, afirma.
El manejo de la bicicleta también tuvo su instrucción especial, y aunque las escenas de acción llevarían a una doble, se trataba de tener conciencia del objeto y apropiárselo era muy importante para imprimirle más realismo a los ademanes del personaje.
Establecer las diferencias entre cada una de las interpretaciones se logró a partir de los contrastes, advierte. “Si Romina es fuerte, Laura es delicada y trabajé en mostrar la cualidad de cada una con las antítesis, pero igual también debí buscar elementos en común, al final son hermanas y gemelas”, agrega.
Al inicio del rodaje, pasar de un personaje a otro no fue muy fácil para la actriz, quedaba con rezagos de detalles muy marcados, en esos momentos la ayuda del equipo fue fundamental para establecer esas diferencias que dan identidad a una y otra.
Actoralmente, para Juanita resultó más difícil “encontrarse” con Laura, siente que comparte la misma energía con Romina quien a su vez tenía una serie de complicaciones que le hacían un personaje con aristas, por tanto, el reto aumentaba en cada día de rodaje, eso lo valora y agradece, toda vez que le aporta a su experiencia.
Ver películas con una temática similar hizo parte del preámbulo, pero en lo que a construcción de los personajes se refiere, advierte que nunca tuvo un referente real y partir de cero fue fundamental para probarse a sí misma.
El balance que hoy tiene de esta producción es muy positivo, nunca había estado inmersa 24/7 en un proyecto tan exigente y eso le ha permitido entender su nivel de compromiso, que para el desarrollo de su carrera se traduce en profesionalismo.

