La riqueza arquitectónica del Centro Histórico se ve empañada por montañas de basura que no son recogidas a tiempo por la empresa encargada.
En Santa Marta se ha vuelto cotidiano encontrar en cualquier calle de la ciudad regueros de basura, los cuales, si bien una gran parte obedecen a la falta de cultura ciudadana, también hay una inmensa responsabilidad de parte de la empresa encargada de la recolección de residuos sólidos, que en este caso es Aseo Técnico de la Sabana (ATESA), los cuales pese al constante llamado y denuncia de los samarios, no implementan mejoría alguna.
La denuncia más reciente tuvo lugar en el Centro Histórico de esta capital, lugar al que arriban gran número de turistas para disfrutar de las riqueza arquitectónica que ofrece, sin embargo las bellas fachadas son empañadas por montículos de basura de las cuales emanan fuertes olores y roedores.
Cajas, bolsas llenas de frutas en mal estado y sacos hacen parte del panorama que se pudo apreciar durante la noche de este sábado en la Calle 15 con carrera 4 detrás del antiguo concejo, donde los moradores del sector afirman que algunos comerciantes han utilizado esta esquina como botadero de basura constante.
“Los vendedores de por aquí sacan la basura a cualquier momento y los recicladores abren las bolsas se llevan lo que les sirve y dejan el reguero, además la empresa de aseo no está realizando la recolección en los horarios establecidos generando que la problemática se agudice aún más”, expresó un morador de la zona.
Los principales afectados aseguran que no hay razón para que se incumpla con las rutas de recolección, dado que, sienten que cancelan sus facturas a tiempo para evitar este tipo de espectáculos que, para el infortunio de los ambientalistas, ya se convirtieron en parte del paisaje del Centro de la ciudad.
“Los que pasan deben taparse la nariz, porque usted se podrá imaginar a lo que huele la comida cuando se pudre. Sólo pedimos que Atesa pase a recoger esa montaña de basura porque es insoportable, así nadie va a querer entrar o venir a comprar a los almacenes que están en esta zona”, indicó un transeúnte.
LA TARIFA MÁS CARA DE ASEO
Es preciso señalar que, hasta el pasado mes de diciembre, la empresa Atesa les facturó a los usuarios $34.859 por tonelada ingresada al parque ambiental, bajo el concepto de Costo de Disposición Final (CDF), más $10.398 por tonelada según el Costo de Tratamiento de Lixiviados.
Estos valores y volúmenes presentados por el mismo operador de aseo también se suman al cobro de toda la cadena del servicio, que en los últimos cuatro meses del año anterior ascienden a $25 mil 499 millones 112 mil 250 pesos, de los cuales percibieron el 73%, es decir, $18 mil 751 millones 313 mil 194 pesos. No obstante, queda sobre el tintero el saldo endosado y recaudado en lo que va del 2023.

