Las EPS y las IPS tienen sus fallas y pueden corregirse pero un cambio brusco en el sistema puede ser fatal para la vida de los colombianos.
Con un plantón pacífico que se realizó en el emblemático Parque de Bolívar, los pacientes, usuarios, médicos, enfermeras y ciudadanía en general protestó en contra de la reforma a la salud planteada por el presidente Gustavo Petro.
Coinciden los manifestantes al afirmar en que el sistema de salud requiere de una reestructuración pero que debería ser gradual y no impositiva ya que conduciría a un abismo perjudicial a toda la población.
Según el médico Juan Enrique Vives, el sistema de salud actual amerita de unos ajustes para que funcione de una mejor manera. Se mostró en desacuerdo con la propuesta de destruir o acabar lo que viene desde hace varios años lo que calificó como una estrategia populista irresponsable.
“Para nadie es un secreto lo que sucedió con el extinto Instituto de los Seguros Sociales que nunca llegó a un lugar, en esta época Santa Marta tenía dos únicas clínicas que no daban abasto a una población de casi 300 mil habitantes en esta ciudad. En la actualidad se cuenta con una oferta privada y otra pública que realizan un esfuerzo para brindar una buena atención a los pacientes. Claro que existen fallas y considero que aquello que funciona mal se debería arreglarlo tanto en las EPS como en las IPS”, indicó el profesional de la salud.
Fue categórico al asegurar que en el Ministerio de Salud existen personas idóneas con la experiencia para superar las dificultades del sistema de salud, pero no se puede imponer una reforma que como está planteada nos llevaría a una caída libre al vacío exponiendo a los profesionales de la medicina, a los pacientes y a la comunidad más vulnerable a una desprotección.
“Con la salud no se puede improvisar, las EPS reconocen que tienen sus fallas, entonces aprieten y hagan los ajustes necesarios inclusive en las IPS, pero un cambio brusco e intempestivo afectaría a la gente más necesitada y que requiere de la atención en la salud como un derecho fundamental”, puntualizó el médico.
Por su parte, Gloria Latorre, directora de una fundación especializada en pacientes con cáncer, dijo que le asiste una gran preocupación porque la reforma afecta a todos los colombianos y en especial a pacientes de alto costo con enfermedades crónicas que requieren seguir sus tratamientos en un tiempo estipulado.
“Con la reforma a la salud planteada quedaríamos en el limbo. Sabemos que un paciente que requiera un tratamiento y le sea negado por las dificultades que tiene el sistema, pero al menos sabemos qué acciones legales se pueden ejercer para hacer valer nuestros derechos como la tutela, el derecho de petición y sabemos a quién reclamarle. Pero con la reforma hay muchas aristas que nos tienen en alerta máxima porque se podría comprometer la vida de muchas personas”, recalcó Latorre.
LA GENTE SALIÓ
Con pancartas, banderas, camisas y levantado su voz con arengas, ciudadanos exigieron al gobierno que no se destruya el sistema de salud vigente ni se exponga a las comunidades más vulnerables. Con la consigna de #Reforma Sí pero No así y #Que No Nos Quiten La Salud, estas personas mostraron su inconformismo con dicho proyecto.
La protesta pacífica que tuvo inicio desde las 3:00 de la tarde con punto de partida desde el Polideportivo Sur, en un recorrido que se tomó las principales avenidas, llegó finalmente hasta la plaza del Parque Simón Bolívar, donde voceros intervinieron antes todos los presentes.
Es de recordar que uno de los temas más álgidos de este proyecto es la transformación que tendrían las EPS. Ese es uno de los puntos que ha causado mayor controversia y por el que distintos sectores de la sociedad cuestionan al presidente Petro.
LAS RAZONES
La organización Pacientes Colombia, conformada por 195 asociaciones de pacientes de todo el país fue la que convocó las manifestaciones a nivel nacional para protestar contra la reforma a la salud que presentó el gobierno Petro.
La asociación confirmó que se cumplieron movilizaciones en Cartagena, Sincelejo, Montería, Barranquilla, Santa Marta, Bucaramanga y Cúcuta, y hoy sábado en Bogotá, Medellín, Cali y Popayán.
La consigna es “reforma sí, pero no así”. Dentro de las razones para convocar a la ciudadanía a marchar son: “la reforma del Gobierno destruye el sistema de salud que tenemos y pone en peligro a las poblaciones más vulnerables”; “no mejora la oportunidad y calidad de la atención”, y que “la corrupción se apoderará del sistema de salud y se pueden politizar los recursos de la salud”.
“Nosotros queremos que se nos garanticen que todos nuestros progresos y logros que se han alcanzado se puedan mantener para bienestar de los pacientes y que sobre esto se pueda seguir mejorando”, señaló Yolima Méndez, vocera de la organización.
Pacientes Colombia expresa algunas preocupaciones concretas alrededor de la reforma presentada por la ministra de Salud, Carolina Corcho:
− “No soluciona el principal problema que hoy tenemos los usuarios y pacientes: la falta de médicos especialistas que genera largos tiempos en la lista de espera para citas.”
− “Con la reforma todos perdemos nuestra afiliación al sistema de salud y perdemos la posibilidad de elegir dónde ser atendidos.”
− “Hoy cuando los usuarios tienen algún problema por negación o dilatación la ruta es clara y se sabe a quién entutelar. Con el proyecto del Gobierno esto no es claro.”
− “Tenemos miedo de que los fondos territoriales que se crearán manejen la plata como botín político”.
− Expresan que los Centros de Atención Primaria pueden ser una buena idea para atender la medicina general, pero no quieren que sean los únicos lugares para empezar a ser atendidos.
− “Tampoco sabemos cuándo estarán listos todos los Centros de Atención Primaria que se proponen ni cuánto costarán y mucho menos qué pasará con nuestra atención mientras tanto, sabiendo que muchas EPS se van a liquidar y que se pretende dejar en la Nueva EPS a más de 20 millones de personas.”
− Cuestionan si existen los recursos suficientes para construir los 2.500 CAP que plantea la reforma y se cuentan con los 20.000 equipos médicos interdisciplinarios. También se preguntan si hay suficientes profesionales para todo esto y cómo será el proceso para pedir una cita.
− “No sabemos quién nos va a garantizar que sí nos den las hospitalizaciones, los exámenes, los tratamientos y los medicamentos que no se pueden dar en los CAP”, expresa la asociación, y cuestiona la capacidad técnica de estos centros para garantizar el cumplimiento de las rutas de atención.
− “Es probable que a quienes estamos en tratamientos en curso no nos sigan atendiendo en las clínicas privadas en las que hoy estamos y nos cambien a otras en las que tengamos que empezar de cero hasta con la historia clínica.”
− “Lo mismo pasará con la entrega de medicamentos”.
− Expresan que los pacientes que tienen enfermedades crónicas de alto costo como hipertensión, diabetes o cáncer hacen parte de grupos a los que se les hace seguimiento, pero no saben si en el nuevo sistema estos programas continuarán.
− Les da temor que en el nuevo sistema el dinero de la salud sea exclusivamente manejado por el Estado.
− Están en contra de la creación de nuevas entidades públicas de orden nacional y regional, lo cual crearía para ellos más burocracia.
− Plantean, por último, dudas sobre lo que pueda pasar en la etapa de transición hacia el nuevo sistema, porque no hay plazos, ni fechas, ni claridad de lo que pasará con los pacientes de alto costo.
Pacientes y usuarios que participaron en los plantones y marchas dijeron que lo hacen para rechazar estas iniciativas. “Tenemos varias preocupaciones frente a la reforma a la salud del Gobierno, como es que a pesar de todos los problemas que tiene el sistema de salud, hoy los colombianos tienen derecho a la atención integral, conocen cada uno de los actores del sistema de salud”, señalaron.
“Con la reforma todos perdemos nuestra afiliación al sistema de salud y perdemos la posibilidad de elegir dónde ser atendidos. Tendremos que hacer fila y trámites para inscribirnos con cada miembro de la familia en donde nos van a atender y se pierde el derecho a la participación efectiva”, expresó un líder social.

