La cifra de desempleo del 10,6% revelada por el DANE, acerca al país a la tan anhelada meta de un solo dígito de desocupación laboral, sin embargo, aún queda un reto grande por trabajar, que es la alta contribución a las cifras de ocupados por parte del empleo informal.
En ese sentido, diferentes gremios han pedido al gobierno electo de Gustavo Petro que se centre en esta problemática.
La presidente de AmCham y Aliadas, María Claudia Lacouture. dijo que «el dinamismo en la recuperación de empleo continúa por buen camino, pero sigue siendo insuficiente para responder a las necesidades laborales de los colombianos. Llama la atención que, si bien se reduce un poco la brecha de género, la mayor parte de los empleos para mujeres son aún informales. La administración del presidente Petro debe enfocar esfuerzos en políticas que permitan aumentar la formalidad, incentivar aún más la creación de nuevos puestos de trabajo y explorar alternativas de vinculación que respondan a las nuevas necesidades laborales de las empresas en donde la contratación por horas con todas las prestaciones de ley sea una alternativa viable”.
MEDIDAS
Iván Daniel Jaramillo, director del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario dijo que se necesitan varias reformas en materia laboral. “Es necesario incorporar incentivos a la formalidad. Es necesario incluir una extensión de las políticas de protección social, porque Colombia no tiene una suficiente cobertura frente a situaciones de crisis, en materia de Seguridad Social”, afirmó.
Uno de los medidores de ello fueron los huecos hallados durante la emergencia sanitaria: “se descubrieron las carencias laborales y la importancia de contar con esas políticas. Por ejemplo, es necesario complementar nuestro mecanismo de protección al cesante con seguros de desempleo, que integren esquemas de sustitución de ingresos, porque si yo tengo respuestas de corto plazo en el sistema de Seguridad Social, tengo más incentivos”, explicó el académico.
En ese sentido es necesario contar con un sistema que permita subsistir en caso de estar cesante, para no caer en la informalidad como forma de supervivencia. “Si uno tiene un seguro por si se queda desempleado, en un sistema laboral colombiano que es tan inestable, tan intermitente, se da una respuesta inmediata de una sustitución del ingreso y eso motiva”, comentó Jaramillo.
El nuevo gobierno deberá trabajar en ello, añade, “lo anterior condiciona la participación en la búsqueda de trabajos y eso se llama políticas activas en cabeza de servicio del empleo. Por eso se necesitan estas repuestas desde la institucionalidad para fomentar la formalidad y para contener fenómenos como informalidad, trabajo infantil, trabajo sin condiciones decentes”.
Es decir que, a pesar de los buenos números presentados por el DANE, este no haces distinción entre el empleo de calidad y el empleo informal.
De acuerdo con el DANE, en su último informe de mercado laboral, 22,2 millones de personas conformaban la población ocupada a nivel nacional, es decir el 57%.

