Un lamentable y reprochable suceso tuvo lugar cuando una mujer se acercó a un local de fritos a comprar una arepa de huevo.
Según versiones de los testigos, la clienta no toleró que el frito que compró estuviera frío; lo que provocó su indignación a tal punto de desatarse una acalorada discusión incluso con agresiones entre ambas féminas.
De un momento a otro, la clienta empujó a la vendedora y esta fue a dar hasta un recipiente de aceite hirviendo donde sin calcular sumergió su mano y parte del brazo.
Casi de inmediato la afectada empezó a gritar y a llorar debido a las quemaduras que sufrió.
Se conoció que la vendedora fue trasladada hasta un centro asistencial donde recibió atención médica y posteriormente ambas fueron capturadas por la Policía de Cartagena y puestas ante la fiscalía por el delito de lesiones personales.

