El procurador defiende la ‘paz electoral’ a 12 días de la segunda vuelta

 

A 12 días de que los colombianos elijan Presidente en segunda vuelta, los jefes de los organismos de control enviaron un mensaje que va más allá de las urnas: pase lo que pase el 21 de junio, las instituciones se quedan.

Así lo dijo el procurador general, Gregorio Eljach, en una cumbre que la propia Procuraduría organizó este martes en Bogotá, en plena campaña polarizada y en medio del pulso abierto entre el presidente Gustavo Petro y la justicia.

«Las elecciones pasarán, pero las instituciones se quedan y los organismos de control estamos presentes, vamos a seguir adelante», afirmó Eljach y remató: «Acá en Colombia lo único que no puede dejar de existir es la Paz Electoral».

El escenario fue la I Cumbre Internacional de Instituciones Autónomas y de Control, realizada este martes en Bogotá. Es el mismo foro en el que, horas antes, los presidentes de las tres altas cortes le advirtieron al próximo gobierno que acate sus fallos. Esta vez el turno fue para las cabezas de los órganos que vigilan el poder.

El mensaje no cae en cualquier momento. El 21 de junio, el abogado Abelardo de la Espriella y el senador Iván Cepeda se disputarán la llegada a la Casa de Nariño en una segunda vuelta que la primera ronda dejó muy estrecha: alrededor del 43,7% contra el 40,9%, según los resultados oficiales.

La «Paz Electoral» es la estrategia con la que Eljach montó toda su gestión. Se trata de un esfuerzo conjunto de la Procuraduría, la Registraduría Nacional del Estado Civil y la Contraloría General de la República para que las elecciones de 2026 transcurran sin violencia y sin dudas sobre los resultados. La apuesta arrancó antes de las legislativas de marzo y llega ahora a su tramo decisivo.

Eljach sostuvo que durante el último año circularon «anuncios apocalípticos» sobre el proceso electoral que, a su juicio, no se cumplieron. «Colombia ha demostrado su grandeza, madurez y civilidad al no permitir que se malogre el proceso electoral», dijo el jefe del Ministerio Público.

Su mayor preocupación, advirtió, es la desinformación. Señaló el daño que hacen el mal uso de la señal digital y las redes sociales, y pidió que la diferencia política no derive en agresiones. «No podemos agarrarnos a puños o balazos porque otro piensa de manera distinta y tampoco estar metiéndole miedo a la gente porque apoya un candidato diferente», planteó.

El Procurador fue enfático en defender lo que ya se votó. «No hemos tenido hechos que desdigan de la transparencia de las elecciones, no ha habido fraude», afirmó, e invitó a Colombia y al mundo a examinar los resultados.

«Se puede disentir, pero otra cosa es descalificar»

El registrador nacional, Hernán Penagos, recogió esa idea desde la organización electoral. Sostuvo que cada vez más ciudadanos entienden cómo funciona el proceso de votación y de conteo, algo que celebró como positivo. Pero compartió la inquietud por la desinformación e invitó a denunciar cualquier irregularidad por los canales legales de la democracia.

El contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, fue directo con un reclamo dirigido a la propia dirigencia: bajar el tono. «Las autoridades debemos dar ejemplo», dijo, sin renunciar al rigor y la independencia de cada institución. Y marcó un límite: «Se puede disentir de alguna decisión, pero otra cosa es descalificar, eso hace daño».

Ese llamado a bajar el tono tiene un destinatario difícil de ignorar. En las últimas semanas, Petro cuestionó con dureza fallos del Consejo de Estado y de la Corte Constitucional que frenaron decisiones clave de su gobierno, y llegó a pedir que se demandara a un magistrado. Aunque ninguno de los tres funcionarios lo nombró, el mensaje sobre respetar y acatar a las instituciones se mueve en ese mismo terreno.

Eljach cerró con un recordatorio a los servidores públicos: la neutralidad es obligatoria en el ejercicio de sus funciones y no depende de la coyuntura electoral. «Todo servidor está obligado a ella», dijo. Detrás de esa frase está uno de los flancos más sensibles de la Procuraduría en esta campaña.

A lo largo del año, la entidad recibió cientos de quejas por presunta participación indebida en política, varias de ellas contra el propio Presidente Petro. Eljach ha repetido que la Procuraduría no tiene competencia para disciplinar al jefe de Estado y que esos casos corresponden a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes.

  • COLPRENSA

 

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