Por
GIULIANA
MANCUSO
Ellos llegan hasta donde lo permites, mujer. La violencia psicológica es la antesala a cualquier tipo de violencia. Todo comienza con una palabra, una palabra vestida de broma, pero está partiendo tu alma y abriendo una herida que no para de sangrar.
¿No te das cuenta? Te están matando sin tocarte, sin ponerte encima un solo dedo. ¿Por qué te empeñas en cambiar a otra persona? Los verdaderos cambios se producen voluntariamente. No puedes seguir normalizando conductas que no están bien.
Te voy a hablar del agresor verbal, él sencillamente descarga sus frustraciones en otra persona con críticas, bromas, humillaciones, además es inseguro y una persona insegura busca a un seguro para robarle eso de lo que él carece en su vida, que es su Seguridad. Salir del maltrato no es una opción es una obligación
Cabe resaltar que situaciones como, bromas hirientes, chantaje, escenas de celos, humillación, amenazas, ofensas y control de las acciones que en muchas ocasiones ignoran las mujeres, son una señal de alerta frente a una situación de violencia que en muchos casos se vuelve rutinaria y termina acabando con la vida de quien es víctima de esta agresión.
Quiero dejarte un mensaje a ti mujer: Nadie más que tú puede poner límites, en el momento que la relación contigo misma comienza a dar frutos de amor verdadero, justo en ese momento comienzas a entender que absolutamente nadie puede pisotearte.
De ti depende que todas las relaciones en tu vida fluyan de una manera sana y sin faltas de respeto. Comienza por ti, comienza por tratarte bien a ti, a hablarte bien a tí misma, a darte caricias en el alma, a rodearte de personas valiosas que conozcan su valor.
No busques culpables a tu alrededor, donde solo hay un responsable: Tú. Eres la responsable de que los tratos que das y recibes estén acorde con el valor que tienes como mujer.
Conoce las señales de alarma del maltrato, identifica por dónde estás dejando entrar la violencia y comienza a actuar. Recuerda que todo buen trato comienza por el que te des a ti misma y por conocer tu valor de mujer.
Vuelve a tu esencia y ámate para que no cualquiera pueda cruzar el límite. Mujer eres digna de un amor, caricias, buen trato, palabras hermosas, pero todo comienza por la forma como lo haces contigo a ti misma. Tenlo siempre presente.
Quienes nos rodean son el reflejo de alguna parte de nosotros.
Hay palabras que son golpes, mientras que hay otras que son medicina para el alma. Ni una palabra que hiera.

