El organismo de socorro detalló en qué invierte los recursos provenientes del Impuesto de Industria y Comercio.
Como dice el refrán: “no hay plazo que no se cumpla”, así le llegó la oportunidad al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santa Marta para entregar un detalle fiscal de los ingresos provenientes del recaudo del impuesto de Industria y Comercio. Según la misma entidad, en lo que va corrido del 2022, $5.874 millones han sido recogidos por concepto de la sobretasa bomberil, rubro que supera los devengados en 2020 y 2021.
Ya el comandante José Manuel Chahín había advertido que, de manera puntual, una comisión de la Contraloría Distrital analiza meticulosamente los destinos de los dineros públicos. En total, en esta misma vigencia, los gastos por funcionamiento de la institución ascienden a $1.449 millones, discriminados en pago de nómina ($302 millones), dotación ($245 millones), inversión en equipos ($359 millones), infraestructura ($177 millones) y combustible – mantenimiento para máquinas y vehículos ($364 millones).
“No recibimos transferencias mensuales, lo que hace el Distrito es que cada dos o tres meses, dependiendo del recaudo de Industria y Comercio, nos giran lo correspondiente a la sobretasa”, aclaró el capitán Chahín, al acuñar que, del total de ese impuesto, apenas el 7% termina en sus arcas.
El alto oficial recalcó que durante el tiempo en que el ente de control ha estado realizado las auditorías, no ha identificado un hallazgo con incidencia fiscal. Por tanto, contradijo las afirmaciones que en su momento expresó el concejal José Mozo Blanco, quien cuestionó que el tiempo ha pasado y poco o nada ha sido la inversión de estos recursos en temas como la infraestructura para una nueva sede.
“Los bomberos voluntarios de Santa Marta son un monopolio de familia. Eso es mentira que la Alcaldía no le gira la plata, es un promedio de $590 millones de pesos mensuales los que reciben. Aquí se deben dar explicaciones sobre ¿Qué se hace con esos recursos?”, acotó el cabildante del Partido de la U.
En otro momento, Mozo también había asegurado que era perentorio “hacer un recorte al rubro para la institución bomberil y redireccionarlo a otras obras que generarían mayor impacto y beneficio para la comunidad, como la creación de un centro de atención para personas farmacodependientes”.
A esta proposición, la concejal Marta García reviró, dado que, tomar una decisión trascendental como esta, no puede estar movida por caprichos, “toda vez que afecta a los ciudadanos. Entonces uno no puede ser irresponsable cuando no se está brindando la información completa”, manifestó Marta García.
LOS SUPUESTOS LÍOS AMOROSOS
Como preámbulo de este debate de control político, el comandante Chahín Muñoz, entregó unas declaraciones en las que atribuía las acusaciones y señalamientos del concejal Mozo Blanco, a unos supuestos líos amorosos o problemas familiares, ajenos a la realidad administrativa.
Pues bien, en el contexto de la sesión, el cabildante aprovechó la asistencia del organismo de socorro al recinto del Concejo para dar su versión frente a lo catalogado por el bombero. Y citando la Biblia inició en su discurso agregando que evadiría las apreciaciones que se escapan del terreno de los interrogantes en materia económica.
“Esa apreciación me parece ruin y me da hasta risa, pero yo no tengo la culpa que un hermano mío haya podido tener un romance con una hermana suya, eso es un tema público y yo nada tengo que ver con eso. Me parece una falta de respeto que se den declaraciones que no tienen nada que ver con el debate”, puntualizó el político.
LOS CERTIFICADOS FALSOS
Tal como lo indica la Ley 1575 del 2012, los Cuerpos de Bomberos son los órganos competentes para la realización de las labores de inspecciones y revisiones técnicas en prevención de incendios y seguridad humana en edificaciones públicas, privadas y particularmente en los establecimientos comerciales e industriales.
A la fecha, solo 504 establecimientos de comercio de la ciudad de Santa Marta, han expedido su certificado de seguridad humana.
Además, solo 6 edificaciones del Distrito, han pasado las pruebas hidráulicas y se encuentran al día con su certificado de seguridad humana. Cifras preocupantes aterrizadas al nivel de riesgo que presenta la ciudad.
“Un negocio que no cuente con las garantías de seguridad humana, es un peligro latente, tanto para las personas que ahí ingresen, como para los establecimientos o viviendas vecinas. Hacer inspecciones y certificar un lugar, para nosotros los Bomberos, es hacer prevención. Esa es la mejor manera de cuidar a la ciudad”, concluyó el comandante Chahín.
Asimismo, el oficial confirmó las denuncias de una supuesta mafia que está vendiendo certificaciones falsas a los comerciantes para burlar a las autoridades distritales.
En lo que va del 2022, el Cuerpo de Bomberos ha atendido 545 incendios de diferentes tipos, 2 incidentes con materiales peligrosos, 57 rescates, accidentes de tránsito, entre otras emergencias.

