El patrullero recibió ayer cristiana sepultura.
En medio del repudio y el dolor, fue sepultado Pablo Ramírez Pereira, el Policía asesinado la noche del sábado, al parecer, en medio de un frustrado robo en el barrio París del municipio de Ciénaga.
Al sepelio asistieron un sinnúmero de uniformados de la Policía, así como también familiares y amigos de la víctima, quienes exigían al unísono justicia con el fin de que este crimen no quede en la impunidad.
El féretro estuvo en la iglesia donde se realizó una solemne eucaristía al igual que un sentido homenaje por parte de los compañeros que trabajaron durante varios años con el patrullero Ramírez Pereira.
“Haremos justicia por ti ‘Pablito’ , los que te hicieron esto les caerá todo el peso de la ley”, manifestó en medio de la indignación uno de sus compañeros.
Finalmente, el ataúd recorrió las principales calles de la segunda ciudad más importante del Magdalena hasta llegar al cementerio de esa población donde se realizó el cumplimiento de las exequias.

